DÍA INTERNACIONAL DE LA NIÑA

DE LA IGUALDAD A LA EQUIDAD

Los niños, niñas y adolescentes son imagen de Dios

 

Cada niño o niña es creación deseada de Dios y reflejo de su imagen. Por lo tanto, afirmamos el valor de cada niño, niña o adolescente y su derecho a una vida digna, plena, abundante, autónoma y libre, en armonía con el prójimo y con la creación.

 

El proyecto de Dios revelado en la Biblia no deja lugar a dudas. Toda la creación es una manifestación de Dios; no solo es algo creado por él, sino que es reflejo de Dios, y es «bueno en gran manera» (Génesis 1 :31 ).

 

«Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza»» (Génesis 1 :26). ¡Nada menos! La creación del ser humano es el punto culminante. Por lo tanto, el propósito del ser humano es expresar a Dios, que es la expresión máxima de la vida.

 

Dios es un Dios Creador que crea vida y condiciones para la vida. Como hijos de Dios, reflejo de su imagen, también nosotros estamos llamados a crear condiciones que favorezcan y aseguren el pleno desarrollo de la vida.

 

Dios no hace distinción de personas, ni quiere que nosotros lo hagamos (Colosenses 3:11 ). Esto implica no discriminar a los niños y niñas solo porque aún no son adultos. Ellos también son reflejo pleno de su imagen.

 

Nuestra fe en un Dios que se revela para relacionarse y acercarse cada vez más al ser humano nos invita a descubrir, en los niños y niñas una imagen de Dios de alta definición. La importancia que Dios les asigna a los niños y niñas se demuestra en el hecho de que Dios mismo se hizo niño.

 

Los niños, niñas y adolescentes son personas con plena dignidad

 

Los niños, niñas y adolescentes son ciudadanos plenos del reino de Dios. Esto implica que los niños y niñas no son adultos en miniatura, ni propiedad de los padres, ni «personas futuras», sino personas plenas en etapa de crecimiento, y por eso mismo, son nuestro «especial tesoro». Es bueno y justo que reciban un trato digno, que se respete su identidad personal, familiar y cultural, como corresponde a toda persona humana.

En el proyecto de vida de Dios para los niños y niñas, la vida plena y abundante significa asegurarles necesidades básicas como:VIDA- PROTECCIÓN - DESARROLLO - PARTICIPACIÓN

 

Los niños, niñas y adolescentes participan y se integran a la comunidad de manera diferente de como lo hacen las personas adultas. Tienen otro ritmo, son más dependientes, se expresan de otra forma. No tienen experiencia, pero son más flexibles, aprenden rápido y son capaces de cambiar y adaptarse a nuevas situaciones.

 

El mundo de los niños, niñas y el de los adultos son diferentes, pero ambos espacios son igualmente valiosos. La familia, la escuela, la iglesia o el mercado pueden convertirse en espacios donde los niños puedan aprender a hacer su aporte como personas plenas

¿QUE ES EL DÍa Internacional de la Niña?

Cada año, el 11 de octubre se celebra el Día Internacional de la Niña y el Ejército de Salvación, se une a esta campaña anual que cuenta con la participación de las niñas y tiene el objetivo de otorgarles la libertad de hablar y defender sus derechos, y el lema para este año 2020 es “Se Audaz, de la igualdad a la equidad de las niñas” donde debemos aprovechar la oportunidad para Reimaginar un mundo mejor con la inspiración de las niñas adolescentes; un mundo en el que se sientan motivadas y gocen de reconocimiento, en el que se las tenga en cuenta y se invierta en ellas.

 

En 1995, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, los países adoptaron por unanimidad la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing - el plan más progresista jamás realizado para promover los derechos no solo de las mujeres sino también de las niñas. La Declaración de Beijing es la primera en llamar específicamente a los derechos de las niñas.

 

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 66/170 para declarar el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña y reconocer los derechos de las mismas y los desafíos únicos a los que enfrentan en todo el mundo, así como promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

 

Las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y saludable, no solo durante estos años críticos de formación, sino también a medida que maduran se convierten en mujeres. Si reciben apoyo efectivo durante la adolescencia, las niñas tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como niñas empoderadas de hoy como trabajadoras, madres, emprendedoras, mentoras, jefas de hogar y líderes políticas del mañana.La inversión para ello pasa por la defensa de sus derechos en pos de un futuro más equitativo y próspero, en el que la mitad de la humanidad sea un socio igualitario para resolver los problemas del cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades y sostenibilidad global.

 

Las niñas están rompiendo los límites y las barreras que plantean los estereotipos y la exclusión, incluidos los dirigidos a los niños con discapacidad y los que viven en comunidades marginadas. Como emprendedoras, innovadoras e iniciadoras de movimientos globales, las niñas están creando un mundo que es relevante para ellas y las generaciones futuras.

 

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible ( ODS ) adoptados por los líderes mundiales en 2015, incorporan una hoja de ruta para que el progreso que sea sostenible y no deje a nadie atrás.

 

Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer es parte integral de cada uno de los 17 objetivos. Solo garantizando los derechos de las mujeres y las niñas en todos los objetivos llegaremos a la justicia y la inclusión, a economías que funcionen para todos y a mantener nuestro entorno compartido ahora y para las generaciones futuras.

 

Sin embargo, la mayor parte de ellas están en desventaja y sufren discriminación de género. Por poner algunos ejemplos, solo dos tercios de los países en desarrollo han logrado la equidad de género en la educación primaria, muchas niñas sufren aún prácticas horribles como la ablación, otras son obligadas a casarse muy jóvenes o con alguien que no han escogido, o se ven discriminadas en favor de un hijo varón.