RELACIÓN CON CRISTO

El componente más importante para quien espere entrar en un ministerio cristiano, es una fuerte y personal relación con Jesucristo. Esta relación se basa en el entendimiento de que nuestros pecados son perdonados por medio del sacrificio de Cristo en el Calvario.

SOLDADO

Ser miembro activo en un Cuerpo del Ejército de Salvación, es requerido para todo aquel que busca convertirse en oficial. 

Para ser soldado del Ejército de Salvación se debe poseer una relación con Jesús, participar de las reuniones  de la congregación local y estar de acuerdo con las doctrinas y la misión. 

LLAMADO

Además de los pasos mencionados, cada oficial del Ejército de Salvación es llamado por Dios para un ministerio único. Este llamado puede tomar diferentes formas, pero en todos los casos debe ser con una profunda convicción de que es el Plan de Dios para servirle a tiempo completo. 

EL PROCESO

Cuando un soldado siente el llamado al Oficialato, debería conversar sobre esto con sus Oficiales Directivos. Ellos ayudarán a poder evaluar este llamado, los dones y la posibilidad de convertirse en un oficial. También le deberá acompañar en todo el proceso de postulación.

ALGUNAS COMPETENCIAS NECESARIAS

  • ​Amor ardiente a Dios

  • Persona Activa

  • Autodisciplina

  • Sociabilidad

  • Estabilidad  Emocional

  • Presencia Santificadora del Espiritu Santo

  • Mente Madura

  • Liderazgo

  • Salvacionismo

HABILIDADES NECESARIAS

PARA EL MINISTERIO

 

Además de las cualidades de corazón, mente y alma, el oficial necesita adquirir ciertas habilidades para ejercer su ministerio efectivamente. Estas habilidades están relacionadas directamente con los nombramientos en que trabajará, por lo tanto debe buscar la eficiencia en las áreas de:

  • Evangelizar

  • Pastorear

  • Predicar

  • Enseñar y Entrenar

  • Liderar

  • Organizar

  • Representar al Ejército de Salvación.

PROPÓSITO DEL PROCESO

DE FORMACIÓN Y PERFECCIONAMIENTO

 

El staff de la Escuela de Cadetes junto  a sus profesores están comprometidos en la responsabilidad de aprovechar todas las oportunidades disponibles para ayudar a que cada cadete pueda desarrollar estas competencias, habilidades y de esta forma presentarlos preparados para que sean comisionados Oficiales del Ejército de Salvación (Ministros del Evangelio).