Instituto Territorial de Música 

y Artes Creativas

Complejo Angostura – Santiago Chile

Descripción

El Instituto Territorial de Música y Artes Creativas del Territorio Oeste de Sudamérica, también conocido como ITM, diseñado para mejorar las habilidades musicales de los estudiantes y ayudarlos a descubrir distintas formas de utilizar sus talentos para promover el engrandecimiento del Reino de Dios. Este Instituto atiende todos los niveles de aprendizaje, desde principiantes hasta músicos avanzados (desde los 13 años de edad). El instituto ofrece la oportunidad de crecer y aprender en un ambiente cristiano. El ITM incluye un plan de estudios de teoría, instrumentación, vocalización, drama, danza, coreografía, medios, estudios bíblicos y todas las Artes de adoración relacionadas a entregar el mensaje de Salvación.

Resumen día 2

Reporte Narrativo ITM 2019

Entre el 15 al 22 de enero de 2019 se realizó el Instituto Territorial de Música y Artes Creativas (ITM), en el Complejo Angostura, Santiago de Chile.


Nuestro ITM contó con la presencia de 217 participantes del Territorio: 8 campamentistas de la División Ecuador (provenientes de los cuerpos Flor de Bastión, Central Guayaquil, Quito Sur, Central Quito y Manta), 66 de la División Bolivia (Achachicala, Central Cochabamba, Sucre, Central La Paz, Central de Oruro, Tarija, Corquemaya, El Alto; La Chimba, Nueva Vida, Pacata, Pokonas, El Temporal, Nuevo Amanecer y Viacha). Junto a ellos recibimos a 13 delegados de la División Perú (Buenos Aires, Central Lima, Trujillo, Vitarte y Chiclayo) y 130 de la División Chile (Arica, Iquique, Central Antofagasta, Calama Central, Calama Esmeralda, Copiapó, Barrancas, Playa Ancha; Avenida Matta, Lo Valledor, Central Santiago, Quinta Normal, Nueva Extremadura, Maipú, Lo Vial, Pudahuel, El Bosque, Avanzada Marta Brunet; Concepción, Hualpencillo, Valdivia y Punta Arenas). 


Así también recibimos a 14 visitas, quienes nos ayudaron en las diferentes artes de nuestro ITM: en Teatro, la Compañía Bill Booth (Territorio Central de EE.UU); en Ministerio de Alabanza, Ronnie y Marisol Murchison (Territorio Sur de EE.UU); en Danza, Kellyn Thurnborg (Territorio Este de EE.UU); en Banda de Bronces, Paul Sharman (Territorio Reino Unido) y en la traducción e interpretación y enfermería, Marco y April Herrera (Territorio Papua Nueva Guinea), quienes junto a los Comisionados Torben  y Deise Eliasen, a los Tte. Coroneles Raúl y Lidia Bernao, a los Mayores Eliseo y Remedios Flores, a los Capitanes Esteban y Ana Figueroa, Catherine Herrera, Valeria Navarrete y a los encargados de la alimentación, sumaron un hermoso grupo de 241 campamentistas.


Este Instituto se basó en la vida de Daniel, rica en experiencias históricas y honores terrenales. Llevado cautivo a Babilonia cuando era un adolescente, Daniel pasa más de 70 años de Servicio público en una nación llena de idolatría y maldad. A pesar de lo que lo rodea, Daniel vive una vida piadosa y ejerce una extraordinaria influencia en los tres reinos: Babilonia, Media y Persia. Durante estos años podría haberse desesperado. Podría haber pensado que Dios lo había abandonado. Podría haberse lamentado: ¿Dónde está Dios?. En lugar de rendirse o abandonar, este hombre valiente se aferra a su fe en Dios, es soberano y lleva a cabo su plan para todas las naciones, reyes e individuos.


Daniel es uno de los hombres más destacados que brilla en la Biblia, trataron de cambiarle de mentalidad, sometiéndole a una serie de pruebas contrarias a su creencia, poniendo en riesgo su vida como su integridad; él se mantiene fiel al Señor y logra nadar a contracorriente, no se mezcló con la mayoría, sobresalió a la mediocridad y fue asesor de nada menos tres reinos entre ellos dos imperios, nos demuestra que se puede servir con excelencia a la sociedad, sin dejar de ser también un buen hijo de Dios. Daniel para salir adelante, sin comprometer su fe, tuvo que seguir las 5 D, para lograr el éxito. Daniel tuvo que tomar una: Decisión, Determinación, Disciplina, Deseo, Dependencia.


El segundo día, se dio inicio a las Clases de Teoría Musical, pensadas para las realidades y prácticas de Banda de Bronces, Panderetas, Ministerio de Alabanza y Danza. A continuación se dio comienzo a las clases obligatorias. Es así como los estudiantes se dividieron en grupos de Danza Urbana, Danza Contemporánea Banda de Bronces, Panderetas y Ministerio de Alabanza. A esto se sumaban las clases electivas de cada día: Teatro, Audio e Iluminación, Dirección Musical, Danza, Pandereta, Iglesia Visual y Liderazgo Ministerial, donde tanto los líderes locales del Territorio como los invitados fueron los encargados de dirigir estos tiempos.


Esta segunda noche terminó con un “Late”, un espacio de conversación y entrevista a los invitados especiales, a cargo de la Comisionada Deise Eliasen y el Capitán Esteban Figueroa.


En la plenaria, al mediodía, Dios se comenzó a manifestar de un modo inesperado, ya que luego del tema y la representación maravillosa y bendecida de la Compañía de Teatro Bill Booth, el Espíritu Santo comenzó a hacer su trabajo y el oficial del día sintió la necesidad de realizar el primer llamado del ITM. Fue emocionante ver cómo, aunque queramos ceñirnos a ciertos horarios, cuando Dios quiere mover y remecer corazones, es imposible frenarlo. 


la Noche Flúor, donde cada estudiante asistió con ropa blanca. Recordemos que el concepto trabajado fue la determinación, por lo que este programa fue pensado siguiendo esta idea y resaltando que la fluorescencia es la capacidad de absorber la luz y resplandecer en la oscuridad. Se realizaron juegos y actividades lúdicas por alianzas (el ITM se dividió en 10 grupos, cada cual representaba una ciudad importante en la vida de Daniel), sin descuidar el sentido del día, siendo una noche de diversión, esparcimiento, muchas risas y momentos dirigidos de alabanza, cerrando con una hermosa y potente meditación del Capitán Solórzano.


Para el cuarto día destinamos un tiempo para clases obligatorios y para el devocional, que estuvo a cargo de Paul Sharman y para la plenaria, a cargo de Ronnie y Marisol Murchinson, quienes nos hablaron sobre la “Disciplina” de Daniel. Tema pertinente para lo que se nos venía más adelante; nos dirigimos a Fantasilandia, un parque de diversiones en el centro de Santiago. En este lugar fue posible que los estudiantes pasaran momentos de juegos y de compartir sanamente, al regresar, la cena y luego un tiempo de piscina antes de cerrar un cansador, pero entretenido, día.

El quinto día, continuamos con la programación habitual, hablamos en el devocional y plenaria sobre el “Deseo” relacionado a la vida de Daniel y cómo podíamos aplicarlo a nuestras vidas y llegada la noche vivimos otra entretenida actividad, esta vez por alianzas. Consistía en diferentes juegos de lógica, agilidad y trabajo grupal. 
El domingo, realizamos la reunión de Santidad donde participaron algunas de las Artes Creativas del ITM y escuchamos el potente mensaje del Tte. Coronel Raúl Bernao, con muchos estudiantes y líderes acercándose al banco de misericordia. Llegada la noche, vivimos la Noche Musical, donde se presentaron los avances de las diferentes Artes Creativas. En el momento se premió la competencia de solistas, donde la ganadora fue Priscilla Swartele, quien viajó desde Brasil - junto a su hermana Ana Paula - para vivir la experiencia ITM en este Territorio, emocionándonos un número de danza sublime y donde transmitía bendición a todos quienes la vimos adorar esa noche.


El lunes 21 de enero, el séptimo día del ITM, nos preparamos para el Concierto Final de la tarde, donde cada una de las clases presentaría sus trabajos terminados, pero antes de eso reflexionamos en los devocionales y plenaria, donde el concepto fue la “Dependencia” y cómo ello influye en nuestra vida cristianos.


La última jornada la marcó la reunión de clausura, donde hubo decisiones importantes para algunos estudiantes y líderes. Es así como luego del llamado del Comisionado Torben Eliasen, muchos se acercaron a los pies de Cristo y tomaron decisiones trascendentales para sus vidas: conversiones, consagraciones, aceptación a comprometerse en sus cuerpos para enseñar a otros, así como estudiantes manifestando su deseo para ser un Oficial del Ejército de Salvación o un líder local en su iglesia. Al finalizar, se reconoció a los campamentistas del año y a los destacados en cada clase, considerando no solo la perfección y superioridad musical, sino pensando en un enfoque integral y en concordancia con lo que realizan en sus cuerpos y ministerios.


En este ITM se marcó un hito, hermanos que por años no habían tocado un instrumento y se habían alejado de sus iglesias, siendo solo oidores y no hacedores sintieron el llamado a regresar activamente, a olvidar el pasado y volvieron a sentirse útiles. El clima de nuestro campamento, la alegría que vivimos, la excelente idea y resultados de las plenarias y organización general causó que los mismos campamentistas mucha alegría y satisfacción en la organización.


La semilla fue sembrada, los materiales están, los líderes dispuestos a ayudar, lideres nuevos en su mayoría y siendo esta su primera experiencia en un campamento de música; hermanos dispuestos a trabajar para hacer de la Música y las Artes Creativas un espacio de evangelización, rescate y consolidación de una iglesia que tiene la bendición de contar con diversas manifestaciones artísticas para alabar a Dios. administrativo  que implica, pero con la certeza de que no podemos frenar este mover, toda una nueva camada de jóvenes que cuentan con las ganas y necesidad de ser guiados para aprender y, poco a poco, ser puntales en su congregación, animando a sus hermanos por medio de la música y de las diversas manifestaciones artísticas utilizadas para alabar a Dios y alcanzar a otros.


Nuestro lema ITM fue “reescribiendo” y esa palabra implica varias cosas: reescribir la partitura musical, reescribir algo mal escrito, pero – sobre todo – rescribir con notas precisas, con notas, movimientos, intenciones bellas, nuestra vida como cristianos, ya que Dios nos da la hermosa oportunidad de borrar nuestra “partitura” y escribirla de nuevo, pero escribirla acorde a lo que Él quiere que “toquemos”, para que seamos una melodía agradable, que sea escuchada por otros y que estos también quieran ser parte de esta “música”.

Nos vemos en el ITM, en el verano del 2021.
                                        

                                                                                                                                                                                          OMAC